Crea dos amenazas a la vez
Un tres abierto se bloquea. Dos treses abiertos que comparten una piedra, no: tu rival solo tiene una jugada. Casi todas las partidas se deciden en la primera amenaza doble.
Todo lo que necesitas está en esta página. Son unos dos minutos.
Las negras abren. Se alterna, una piedra por turno.
Las piedras van sobre las intersecciones de la cuadrícula, no dentro de los cuadros.
Una piedra colocada no se mueve nunca ni se captura.
Gana de inmediato quien alinee cinco piedras de su color en horizontal, vertical o diagonal.
Si el tablero se llena sin cinco en raya, hay tablas. En la práctica casi nunca ocurre.
Un tres abierto se bloquea. Dos treses abiertos que comparten una piedra, no: tu rival solo tiene una jugada. Casi todas las partidas se deciden en la primera amenaza doble.
Tres piedras con los dos extremos libres valen mucho más que cuatro tapadas por un lado. Aprende a ver los huecos antes que la línea.
El principiante responde a un tres abierto. El jugador fuerte responde a un dos abierto cuando apunta en una dirección peligrosa. Si siempre reaccionas, ya perdiste la iniciativa.
Las columnas van de la A a la O desde la izquierda; las filas del 1 al 15 desde abajo. El punto central es H8. Lo usamos en las partidas compartidas y en tu historial.
A1 · H8 · O15